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El Gobierno discute puertas adentro un esquema de estímulo al consumo, bautizado como “Plan platita” liberal, que costaría 0,4% del PBI, unos US$ 3.144 millones. La iniciativa incluye elevar el bono a los jubilados y otorgar un aumento extra a la Asignación Universal por Hijo (AUH). El ministro de Economía, Luis Caputo, no la descartó, pero propuso retomar la discusión en marzo, para que el dinero llegue a los bolsillos cerca de las elecciones, y por ahora solo prometió anuncios puntuales. El debate se da en un contexto de caída de la actividad y de suba del riesgo país, que pasó de 628 puntos a fines de septiembre a 918 puntos.
De acuerdo a lo publicado por el diario Clarín, en el Gabinete hay un debate fuerte sobre el rumbo del plan económico y la necesidad de tomar medidas para que los resultados lleguen a la gente. Los equipos que acompañan a Caputo reciben presiones en ese sentido. Uno de los textos de trabajo que se difundieron plantea subir el bono a los jubilados, que ya fue erosionado por la inflación, y sumar un incremento extra a la AUH.
Los documentos con esa propuesta los impulsa Santiago Caputo (foto inferior) sobrino del ministro. Consultó a varios economistas y todos coincidieron en que hay que alentar el consumo. El costo estimado de la medida es de 0,4% del producto.

Hasta ahora, el titular del Palacio de Hacienda postergó la definición. Suele responder: “Si cumplimos con la inflación, ya cumplimos con el contrato con la sociedad”. No descartó las medidas que le acercó su sobrino, pero sugirió volver a hablar en marzo y limitarse por el momento a anuncios, como el que realizó en la Unión Industrial Argentina (UIA) referidos a la suspensión de las ejecuciones por parte de ARCA a las PYME nacionales.
Desde la central fabril consideran que ese anuncio es un paliativo leve, que no resuelve el problema central, la caída de la actividad. El presidente de la UIA, Martín Rappallini, respondió: “La actividad está 15% debajo de 2022”.
Dentro del Gobierno, hay posiciones diferentes. El presidente Javier Milei y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, son los únicos que creen que las fuerzas del mercado terminarán resolviendo la situación y derramarán sobre la población. Karina Milei y los Menem, en cambio, quieren reanimar el consumo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, cuenta con informes precisos sobre la situación social en el Conurbano y las provincias del Interior.
El plan todavía no fue presentado formalmente al Presidente, por el temor que existe en el Gabinete a su reacción. Esa cautela, indica Clarín, es utilizada por el propio Caputo para contener la presión interna.